Algo...

#1
Caminando por estrechas calles,
hundiendo montañas,
saltando los árboles del paisaje,
ahí estaba yo...

Desgarrándome por dentro
quería salir de ahí.
Deseaba que todo acabara,
y que todo se solucionase.

Lágrimas caían de mi rostro,
el cual antaño te sonreía.
No me mires así, viejo traidor.
Abrázame, no me dejes sola.

Soledad, ¡divina soledad!
Cuánto tiempo más existirás,
cuántos segundos más
he de abandonar en este infierno.

¡Aléjate de mí!
¡Dejadme sola con mis penas,
mis habladurías y mis sueños!
¡Marchaos!

Anhelo ver la realidad.
Observo impaciente la espera,
mientras todos se burlan
de ellos mismos.

Nunca dejaré de soñar
por mucho que me humillen,
por más que me hieran
este corazón ya malherido.

No te dejaré marchar, no.
Poesía, le necesito.
Vos sois la fuente de mi vida,
el agua que recorre mi cuerpo.

Lucharé en una batalla indigna,
sacrificaré soles y lunas,
susurros e ilusiones,
para tenerla a mi lado.
 
#8
Gracias, gracias.


Una cosa, este poema lo escribí ayer mientras escuchaba el Réquiem de Mozart. Igual si lo leéis mientras lo escucháis, da más emoción... Quién sabe jeje