Enfermedades Del Tracto Urinario Inferior Del Gato

soniasadin

Experto
Varias enfermedades se pueden instalar en el Tracto Urinario Inferior (TUI) de los felinos (Cuadro Nº 1):

Enfermedades en el Tracto Urinario Inferior del Gato
Afecciones idiopáticas: 65%
Urolitos: 18%
Afecciones anatómicas: 12%
Infecciones: 3%
Neoplasias: 2%

Cuadro N° 1

En general, la mayoría de estas enfermedades produce alteraciones en el patrón miccional del gato y en algunos casos también la obstrucción de la uretra (uretrenfraxis) en el macho, y en muy pocas oportunidades en la hembra.
El gato puede presentar algunos de los siguientes signos clínicos:

1- Orina muchas veces y en pequeñas cantidades, es decir polaquiuria (Fig. 1)

2- Orina fuera del cajón sanitario, es decir orina ectópica (Fig. Nº 2)

3- Presencia de sangre ( hematuria) y/o arenilla (cristaluria)

4- Orina con esfuerzo (disuria) y puede vocalizar por dolor

5- Lamido persistente de la zona genitourinaria (Fig. Nº 3)

6- Protrusión de pene o abertura de la vulva

7- Si no orina por más de 24 hs comienza a presentar signos de alteración general



Fig. Nº 1: Los gatos afectados orinan poca cantidad, pero muchas veces en el día



Fig. Nº 2:Orinan fuera del cajón sanitario


Fig. Nº 3: lamido persistente de la zona genital

Es notorio que todavía la mayoría de los casos de Síndrome Urológico Felino, como se lo llamaba antiguamente, son de etilogía desconocida, es decir, idiopáticos. Hace unos 10 años se desarrolló la teoría de la Cistitis Intersticial Felina por el Dr. Buffington. Esta alteración sería una inflamación de origen sico-neurogénica y es similar a la enfermedad en el humano. Es de destacar que en mi experiencia los gatos que presentan este síndrome idiopático, suelen pasar por situaciónes estresantes en el término de 1 a 2 semanas antes del episodio.

Diagnósticos diferenciales de enfermedades extraurinarias

Ante un paciente con algunos de los signos enunciados se deberá hacer la evaluación de los posibles diagnósticos diferenciales extraurinarios, como los siguientes:

1- Bolo fecal (es la patología más frecuentemente confundida por el propietario)

2- Miccioness ectópicas por celo, estrés u otras alteraciones del comportamiento

3- Alteraciones neurológicas (médula espinal), endócrinas y nefrológicas

4- Patologías de los sacos anales


El trabajo del Médico Veterinario

Una vez confirmado que estamos frente a un cuadro de tipo urológico, y luego de haber realizado la semiología de rutina (toma de temperatura, inspección de mucosas, peso corporal, evaluación de la deshidratació n, etc.) procedemos a definir si el gato está o no obstruido. Para poder determinarlo se debe palpar la vejiga.
La vejiga pequeña con permeabilidad es indicativo de cistitis, por lo tanto se debe hacer una aproximación al diagnóstico a través de los siguientes estudios complementarios:

1- Análisis completo de orina (físico, químico y sedimento)

2- Cultivo y antibiograma de la orina

3- Radiología simple y contrastada de vejiga y uretra

4- Ecografía

5- Endoscopía (con equipos de última generación)

6- Hemograma y química sanguínea

El estudio completo de la orina aportará datos importantes a nivel del pH, densidad, proteinuria y presencia de nitritos. En el sedimento tendremos que investigar la presencia de cristales, bacterias, huevos de parásitos, glóbulos blancos y cilindros. El cultivo, de ser positivo con su antibiograma, nos dará las pautas necesarias para elegir el antibiótico más indicado.
La otra situación que podemos tener es la obstrucción uretral: el gato es llevado a la consulta en este caso porque hace esfuerzos infructuosos para orinar (cuando el propietario es observador), o directamente lo trae a consulta porque está muy desanimado, anoréxico y adinámico, o sea en muy mal estado, como producto de la Insuficiencia Renal Aguda postrenal que se produce en los casos de obstrucción total.

La desobstrucció n uretral es un procedimiento muy delicado que el Veterinario deberá resolver rápidamente para evitar las consecuencias de la insuficiencia renal aguda.
Como norma se deberá evitar el sondaje uretral todo lo posible utilizando otras técnicas menos cruentas como el masaje peneano y la irrigación retrógrada. A consecuencia de esto he creado la regla del PIS, donde se indica cada paso del procedimiento:

P de masaje peneano
I de irrigación retrógrada
S de sondaje uretral

La cirugía es la última opción pero hay que tener en cuenta que prácticamente ya no se recomienda ni se utiliza por su alto nivel de complicaciones posquirúrgicas, además de no solucionar el problema de base.

Tratamiento Farmacológico

El manejo farmacológico de las alteraciones vésicouretrales son de manejo exclusivo de los Médicos Veterinarinarios, por lo tanto no se detallan en este artículo.

Alteraciones posobstrucció n

La alteración más importante luego de un episodio de obstrucción es la parálisis vesical que se produce por 4 ó 5 días. E estos casos, aunque la uretra está permeable, el gato no orina solo y pierde gotas de orina por rebalsamiento. Esto suele parecer que está nuevamente obstruido por la pérdida de gotas pero, si se comprime la vejiga externamente, suele salir un buen chorro de orina.

Conclusiones

Las alteraciones del tracto urinario inferior del gato son variadas y es necesario hacer el diagnóstico correcto para instaurar el tratamiento adecuado. Puede ocurrir una situación dramática que es la obstrucción urinaria. En este caso es sumamente importante que el propietario acuda al veterinario lo antes posible para evitar complicaciones más graves. A su vez el veterinario debe ser cuidadoso con los métodos de desobstrucció n para evitar producir alteraciones uretrales que se pueden perpetuar en el tiempo.

Hay que tener en cuenta también que los signos clínicos tienen distinto origen según la edad del paciente, por lo tanto se deberán hacer los distintos estudios complementarios para llegar al diagnóstico etiológico.

Fuente AAMeFe