Poema: Esperando...

Duathor

Experto
Esperando una llamada,
un gesto, una palabra,
una sonrisa, un susurro
dejando atrás tormentas
que rompieron el alma,
hundiendo el corazón
en el más profundo oceáno.

Sola, sola en este inmenso mar,
acompañada por el vacío
y la oscuridad más sombría.

No hay luces que encender,
no hay fuerzas que gastar.

El tiempo se va, y vuelve
dejando heridas a su paso.

Soñar no se puede
pues no hay alas para volar,
ni ganas de luchar.

Ts......
 

Sephorah

Experto
Jo... me he emocionado y todo. El poema es bellísimo, pero es muy triste y melancólico, supongo que es como estás ahora de ánimo. Aún así tienes inspiración para escribir estas cosas, las cosas que sientes... eso es algo grande.
 

ester62

Experto
Te digo lo mismo que Sephorah, el muy bello pero lo que ya no me gusta tanto es que refleja tu estado de ánimo.
Mónica. sólo te diré una cosa: Hay muchas luces que encender y muchas fuerzas que gastar.
 

gatula

Experto
Moni, es precioso!, pero me gustaría mucho que algún día, no muy lejano nos escribiera algo más alegre.
Ánimo!!!
 

Duathor

Experto
¿Romántico? Bueno... No tiene nada que ver el poema con el amor, al menos no de ese tipo. Pero bueno, supongo que cada persona le da el significado que le parece.

Besos guapetona.
 

Rubia

Experto
Muy bonito Moni.
Me encantan los poemas que escribes.
Pero a ver si nos escribes un poema que refleje tu estado de ánimo y sea alegrísimo
 

Tallulah

Experto
Si, romántica, porque la poesía es romántica (romanticismo no sólo significa amor,significa sueños, sensaciones...) asi que me reitero, aportas al foro romanticismo y arte!
 

Duathor

Experto
Aps, si te referías a eso... te doy la razón.

Lo de escribir poemas alegres... lo veo difícil. Hay gente que tiene talento para las cosas alegres, optimistas, y otras que tienen talento para escribir cosas tristes, pesimistas. No digo que me cierre al optimismo poético, es sólo que... se me da mejor escribir cosas así, tristes... Incluso estando alegre mis poemas tienen un punto de tristeza y/o melancolía.

Bueno, me voy ya. Besos!!!
 

Marián

Experto
Jo Moni que bonito. Gracias por regalarnos tus sentimientos, tus sensaciones..

Aunq a traves de tus letras se intuye que no andas muy bien de animos y me gustaria enseñarte una historia que a mi me aporto mucho un tiempo en el que me senti muy identificada con tu poema...
Espero que te ayude


ESTO TAMBIEN PASARA

Hubo una vez un rey que dijo a los sabios de la corte: - Me estoy fabricando un precioso anillo. He conseguido uno de los mejores diamantes posibles. Quiero guardar oculto dentro del anillo algún mensaje que pueda ayudarme en momentos de desesperación total, y que ayude a mis herederos, y a los herederos de mis herederos, para siempre. Tiene que ser un mensaje pequeño, de manera que quepa debajo del diamante del anillo.

Todos quienes escucharon eran sabios, grandes eruditos; podrían haber escrito grandes tratados, pero darle un mensaje de no más de dos o tres palabras que le pudieran ayudar en momentos de desesperación total...

Pensaron, buscaron en sus libros, pero no podían encontrar nada. El rey tenía un anciano sirviente que también había sido sirviente de su padre. La madre del rey murió pronto y este sirviente cuidó de él, por tanto, lo trataba como si fuera de la familia. El rey sentía un inmenso respeto por el anciano, de modo que también lo consultó. Y éste le dijo:

-No soy un sabio, ni un erudito, ni un académico, pero conozco el mensaje. Durante mi larga vida en palacio, me he encontrado con todo tipo de gente, y en una ocasión me encontré con un místico. Era invitado de tu padre y yo estuve a su servicio. Cuando se iba, como gesto de agradecimiento, me dio este mensaje –el anciano lo escribió en un diminuto papel, lo dobló y se lo dio al rey-. Pero no lo leas –le dijo- mantenlo escondido en el anillo. Ábrelo sólo cuando todo lo demás haya fracasado, cuando no encuentres salida a la situación-

Ese momento no tardó en llegar. El país fue invadido y el rey perdió el reino. Estaba huyendo en su caballo para salvar la vida y sus enemigos lo perseguían. Estaba solo y los perseguidores eran numerosos. Llegó a un lugar donde el camino se acababa, no había salida: enfrente había un precipicio y un profundo valle; caer por él sería el fin. Y no podía volver porque el enemigo le cerraba el camino. Ya podía escuchar el trotar de los caballos. No podía seguir hacia delante y no había ningún otro camino...

De repente, se acordó del anillo. Lo abrió, sacó el papel y allí encontró un pequeño mensaje tremendamente valioso: Simplemente decía “ESTO TAMBIÉN PASARA”.

Mientras leía “esto también pasará” sintió que se cernía sobre él un gran silencio. Los enemigos que le perseguían debían haberse perdido en el bosque, o debían haberse equivocado de camino, pero lo cierto es que poco a poco dejó de escuchar el trote de los caballos.

El rey se sentía profundamente agradecido al sirviente y al místico desconocido. Aquellas palabras habían resultado milagrosas. Dobló el papel, volvió a ponerlo en el anillo, reunió a sus ejércitos y reconquistó el reino. Y el día que entraba de nuevo victorioso en la capital hubo una gran celebración con música, bailes... y él se sentía muy orgulloso de sí mismo. El anciano estaba a su lado en el carro y le dijo: -Este momento también es adecuado: vuelve a mirar el mensaje.

¿Qué quieres decir? –preguntó el rey-. Ahora estoy victorioso, la gente celebra mi vuelta, no estoy desesperado, no me encuentro en una situación sin salida.

-Escucha –dijo el anciano-: este mensaje no es sólo para situaciones desesperadas; también es para situaciones placenteras. No es sólo para cuando estás derrotado; también es para cuando te sientes victorioso. No es sólo para cuando eres el último; también es para cuando eres el primero. El rey abrió el anillo y leyó el mensaje: “Esto también pasará”, y nuevamente sintió la misma paz, el mismo silencio, en medio de la muchedumbre que celebraba y bailaba, pero el orgullo, el ego, había desaparecido. El rey pudo terminar de comprender el mensaje. Se había iluminado. Entonces el anciano le dijo:

-Recuerda que todo pasa. Ninguna cosa ni ninguna emoción son permanentes. Como el día y la noche, hay momentos de alegría y momentos de tristeza. Acéptalos como parte de la dualidad de la naturaleza porque son la naturaleza misma de las cosas


ESCRIBIRAS PRONTO DE AMOR, DE ESPERANZAS,DE MIL EMOCIONES QUE AHORA VES LEJANAS PORQUE SEA LO QUE SEA " TAMBIEN PASARA" ANIMO WAPISIMA!!!
 

Marián

Experto
De nada wapisima.. algún día tu se lo pondras a alguien, como una vez hicieron conmigo!!

Espero que pronto estes mas animada!!