El Estrés En Los Gatos

eliseo

Experto
El estrés en los gatos por lo general se manifiesta con un comportamiento anormal.

En muchas ocasiones, Robert Stabler, veterinario australiano, explicó que la combinación de ciertos genes y el ambiente del animal, por ejemplo los colegios y almacenes próximos a las viviendas, como fuentes de excitación, serían el origen de estos raros comportamientos.

Stabler, indicó que los dueños también podían transmitir su estrés a los animales después de una dura jornada de trabajo. La otra causa principal guarda relación con los cambios de ambiente, aseguran científicos de la Universidad de Edimburgo, en Gran Bretaña, en cuyo caso suele ser pasajero y desaparecer cuando el animal se acostumbra al nuevo hogar o a las nuevas costumbres. Sin embargo, cuando la situación es demasiado duradera se convierte en preocupante, ya que puede llegar a alterar algunas funciones internas, elevando la frecuencia cardiaca o aumentando el consumo de energía.

Los gatos son sensibles a las situaciones de estrés y frecuentemente lo manifiestan con micciones y defecaciones inadecuadas o con conductas agresivas que se pueden dirigir hacia los dueños. Tambièn puede incluir: ansiedad demostrada por movimiento constante, caminando, respirando irregularmente o jadeando.

Se pueden enumerar otras situaciones generadoras de estrés, como los viajes interurbanos en metro o autobús, además de otros medios de transporte como el tren, el avión o el coche, manejo inadecuado, inmovilización, excesivo ejercicio físico, cambios climáticos extremos, calor (estrés térmico), traumatismos, palpación rectal, destete, separación madre-cría, desnutrición, dolor, miedo, angustia, encierro, hacinamiento, cambios de rutina e interacciones sociales desagradables.

Asimismo, cabe destacar la ansiedad que sufren aquellos animales que no cuentan con el suficiente cariño de su amo, que se encuentran demasiado tiempo solos y aburridos y el de aquellos gatos que acuden con frecuencia a exposiciones felinas.

Por otra parte, comportamientos poco normales, como ensuciarse dentro de la casa o la agresividad contra el hombre, pueden estar relacionados con situaciones de estrés o fatiga nerviosa, que se pueden abordar si se identifica la causa original del trastorno.

Otro comportamiento anómalo consiste en el gato que se aposta en una esquina del pasillo y cuando pasa un humano se avalanza sobre él mordiéndole los tobillos. Al principio no suelen hacer daño pero según pasa el tiempo el mordisco es cada vez más profundo. Estos gatos sufren de estrés crónico al carecer de los suficientes estímulos.

La solución consiste en ofrecerles diferentes tipos de juguetes que iremos introduciendo poco a poco. Cada día le incitaremos al juego durante unos minutos como una forma de hacer ejercicio y de descargar las tensiones (para el gato y para su dueño).

El juego preferido de cualquier gato es cazar. Si lanzamos hacia él un cochecito o le perseguimos nosotros a él se sentirá acosado y agravaremos el estrés que sufre. En cambio, jugar deslizando un cordel por el suelo o agitando un plumero le estimulará.

Otras soluciones no tan fáciles pueden ser adoptar otro gato (no siempre es factible), adoptar un perro u otra mascota. Tanto los roedores como los peces son un gran entretenimiento para los gatos, que gustan de observar su comportamiento.

En ocasiones algún gato puede sentir aversión hacia una persona determinada y lo demuestra al principio huyendo de ella. Cualquier animal que se siente acosado huye si tiene la posibilidad. Algunas personas insisten en su aproximación al gato, lo cual puede
desembocar en amenazas (bufidos. gruñidos...) y en ataque. Algunas veces todo sucede tan rápido que las personas sólo notan el ataque, incluso con acoso por parte del gato.

En estos casos se requiere un estudio profundo que ponga al descubierto las personas afectadas, las situaciones y los lugares. Como regla general debemos tener en cuenta que el gato solo atacará cuando se sienta acosado. Para evitar esta situación permitiremos siempre que huya, no miraremos al gato fijamente ni a los ojos. no nos aproximaremos al gato ni invadiremos su lugar de reposo.

Ante estos comportamientos no debemos nunca recurrir al castigo físico, aunque perdamos los nervios. Eso sólo agravará el problema.

Es muy importante que valoremos la sensibilidad del animal a los cambios. Así, cuando debamos llevarlo al veterinario para recibir las vacunas, debemos ser conscientes de que el cambio de lugar, el transporte y su reacción ante la actividad del médico pueden provocarle terror. Ha un gato siempre hay que reducir el estres, por ello se recomienda que a todos los gatos hay que enseñarles a utilizar el transportin, para que lo considere su casa y se vea protegido, eso nos facilita el transporte.

Habituar al gatito al manejo frecuente y al máximo número de situaciones posibles, nos será de gran utilidad para afrontar estos problemas.

Cómo detectarlo: El cambio en el carácter del gato es el principal signo de que el animal sufre estrés. Así, es frecuente que presenten agresividad, mal humor o reacciones que no se hayan observado con anterioridad. En el plano físico, es posible que esta patología le cause al animal vómitos, diarrea u otro tipo de enfermedad.

Tratamientos para el estrés: Debemos tener muy presente que el estrés es una respuesta a un estímulo ambiental. Para corregirlo, deberemos identificar la causa del problema y eliminarla o intentar que el gato se vaya acostumbrando poco a poco a la situación, en el caso que esta sea irreversible.

Para ayudarnos en esta labor podemos recurrir al tratamiento con fármacos ansiolíticos, difusores de feromonas,(la administración de los cuales debe estar siempre controlada por el veterinario) y si esto no funciona, podemos consultar con un Etólogo para que realice un estudio del comportamiento del gato.

Conclusión: Las reacciones de estrés de un gato, casi siempre se deben a que se ha producido una alteración en su espacio vital y eso les provoca inestabilidad, y la comprensión y la paciencia resultan esenciales.
 

Nube

Experto
Ves como nos sigues haciendo falta!
Me ha encantado porque hay muchas cosas que no sabía.
Te quiero preguntar una cosita, si el gato no tiene comportamientos de estrés y le encanta jugar a que salgas corriendo detrás de él y esconderse, eso significa que si lo tiene?
Bueno, no sé si me he explicado bien, es que al mío le gusta que corras detrás de él y esconderse para al rato salir y seguir corriendo.
 

eliseo

Experto
Eso significa que tienes un gato perfecto, no empecemos a ver fantasmas, que voy a dejar de escribir cosas:)

Es más, si en una de esas carreras, se esconde y...mala suerte! te muerde, o te marca, tambièn es normal, porque entra dentro del juego.

A ver si alguien sube el post TIPO DE AGRESIONES, porque he hecho ampliaciones
Ya os dije que eran nueve folios, pero si os parece iremos poco a poco
 

Marián

Experto
Pues yo iva a hacerte la misma pregunta.....


Al Frodo tambien le encanta que le persigas, o por lo menos yo creo que le gusta jajaja haber si lo estoy estresando al pobre!!!

Lo que más le gusta es jugar con el laser, el pobre se vuelve loco detras de la luz roja!! Y cuando le dejo alcanzarla y al poner sus patitas encima le apago la luz el tonto las abre despacito para ver si esta debajo jajaja me meo es mas tontín!!! Es como las avestruces, esconde la cabeza en algún sitio y se piensa que ya no lo ves
 

maria_65

Experto
Que interesante!! Deduzco que mis gatines no están estresados........cosa que es de admirar en Chuchi después de "aguantar" al pequeñajo.
Nube , Chuchi hace lo mismo que el gatito que tenemos tu y yo a medias......bueno , va , que el tuyo
Y como dice Eliseo , tengo que estar dentro del juego , porque me da un toquecito con la patita tipo " tu paras ".Que monos que son ¿eh?
GraCias , Eliseo , como siempre genial.
 

Cafionigi

Experto
<div class='quotetop'>CITA(Eliseo @ Jul 7 2007, 08:54 AM) <{POST_SNAPBACK}></div>
El estrés en los gatos por lo general se manifiesta con un comportamiento anormal.

En muchas ocasiones, Robert Stabler, veterinario australiano, explicó que la combinación de ciertos genes y el ambiente del animal, por ejemplo los colegios y almacenes próximos a las viviendas, como fuentes de excitación, serían el origen de estos raros comportamientos.

Stabler, indicó que los dueños también podían transmitir su estrés a los animales después de una dura jornada de trabajo. La otra causa principal guarda relación con los cambios de ambiente, aseguran científicos de la Universidad de Edimburgo, en Gran Bretaña, en cuyo caso suele ser pasajero y desaparecer cuando el animal se acostumbra al nuevo hogar o a las nuevas costumbres. Sin embargo, cuando la situación es demasiado duradera se convierte en preocupante, ya que puede llegar a alterar algunas funciones internas, elevando la frecuencia cardiaca o aumentando el consumo de energía.

Los gatos son sensibles a las situaciones de estrés y frecuentemente lo manifiestan con micciones y defecaciones inadecuadas o con conductas agresivas que se pueden dirigir hacia los dueños. Tambièn puede incluir: ansiedad demostrada por movimiento constante, caminando, respirando irregularmente o jadeando.

Se pueden enumerar otras situaciones generadoras de estrés, como los viajes interurbanos en metro o autobús, además de otros medios de transporte como el tren, el avión o el coche, manejo inadecuado, inmovilización, excesivo ejercicio físico, cambios climáticos extremos, calor (estrés térmico), traumatismos, palpación rectal, destete, separación madre-cría, desnutrición, dolor, miedo, angustia, encierro, hacinamiento, cambios de rutina e interacciones sociales desagradables.

Asimismo, cabe destacar la ansiedad que sufren aquellos animales que no cuentan con el suficiente cariño de su amo, que se encuentran demasiado tiempo solos y aburridos y el de aquellos gatos que acuden con frecuencia a exposiciones felinas.

Por otra parte, comportamientos poco normales, como ensuciarse dentro de la casa o la agresividad contra el hombre, pueden estar relacionados con situaciones de estrés o fatiga nerviosa, que se pueden abordar si se identifica la causa original del trastorno.

Otro comportamiento anómalo consiste en el gato que se aposta en una esquina del pasillo y cuando pasa un humano se avalanza sobre él mordiéndole los tobillos. Al principio no suelen hacer daño pero según pasa el tiempo el mordisco es cada vez más profundo. Estos gatos sufren de estrés crónico al carecer de los suficientes estímulos.

La solución consiste en ofrecerles diferentes tipos de juguetes que iremos introduciendo poco a poco. Cada día le incitaremos al juego durante unos minutos como una forma de hacer ejercicio y de descargar las tensiones (para el gato y para su dueño).

El juego preferido de cualquier gato es cazar. Si lanzamos hacia él un cochecito o le perseguimos nosotros a él se sentirá acosado y agravaremos el estrés que sufre. En cambio, jugar deslizando un cordel por el suelo o agitando un plumero le estimulará.

Otras soluciones no tan fáciles pueden ser adoptar otro gato (no siempre es factible), adoptar un perro u otra mascota. Tanto los roedores como los peces son un gran entretenimiento para los gatos, que gustan de observar su comportamiento.

En ocasiones algún gato puede sentir aversión hacia una persona determinada y lo demuestra al principio huyendo de ella. Cualquier animal que se siente acosado huye si tiene la posibilidad. Algunas personas insisten en su aproximación al gato, lo cual puede
desembocar en amenazas (bufidos. gruñidos...) y en ataque. Algunas veces todo sucede tan rápido que las personas sólo notan el ataque, incluso con acoso por parte del gato.

En estos casos se requiere un estudio profundo que ponga al descubierto las personas afectadas, las situaciones y los lugares. Como regla general debemos tener en cuenta que el gato solo atacará cuando se sienta acosado. Para evitar esta situación permitiremos siempre que huya, no miraremos al gato fijamente ni a los ojos. no nos aproximaremos al gato ni invadiremos su lugar de reposo.

Ante estos comportamientos no debemos nunca recurrir al castigo físico, aunque perdamos los nervios. Eso sólo agravará el problema.

Es muy importante que valoremos la sensibilidad del animal a los cambios. Así, cuando debamos llevarlo al veterinario para recibir las vacunas, debemos ser conscientes de que el cambio de lugar, el transporte y su reacción ante la actividad del médico pueden provocarle terror. Ha un gato siempre hay que reducir el estres, por ello se recomienda que a todos los gatos hay que enseñarles a utilizar el transportin, para que lo considere su casa y se vea protegido, eso nos facilita el transporte.

Habituar al gatito al manejo frecuente y al máximo número de situaciones posibles, nos será de gran utilidad para afrontar estos problemas.

Cómo detectarlo: El cambio en el carácter del gato es el principal signo de que el animal sufre estrés. Así, es frecuente que presenten agresividad, mal humor o reacciones que no se hayan observado con anterioridad. En el plano físico, es posible que esta patología le cause al animal vómitos, diarrea u otro tipo de enfermedad.

Tratamientos para el estrés: Debemos tener muy presente que el estrés es una respuesta a un estímulo ambiental. Para corregirlo, deberemos identificar la causa del problema y eliminarla o intentar que el gato se vaya acostumbrando poco a poco a la situación, en el caso que esta sea irreversible.

Para ayudarnos en esta labor podemos recurrir al tratamiento con fármacos ansiolíticos, difusores de feromonas,(la administración de los cuales debe estar siempre controlada por el veterinario) y si esto no funciona, podemos consultar con un Etólogo para que realice un estudio del comportamiento del gato.

Conclusión: Las reacciones de estrés de un gato, casi siempre se deben a que se ha producido una alteración en su espacio vital y eso les provoca inestabilidad, y la comprensión y la paciencia resultan esenciales.[/b]

Andaba revisando los temas anteriores y que Articulo tan bueno, me gusto mucho y por eso lo subi, es muy interesante y a mi en lo personal me sirvio mucho.

Gracias
Cafionigi
 

Patri27

Experto
Muy interesante. :-D

Marián, mi Chelsi también se vuelve loco con el láser, es verme con el cacharrito en la mano y ya se pone a maullar como loco y a perseguir la luz por toda la casa... nunca la pilla y cuando la pilla se desvanece, pero el tío no escarmienta, siempre la persigue. Yo me parto con él.