Oso Knut

#1
El zoo de Berlín 'indulta' a un oso que iba a ser sacrificado a petición de los ecologistas
'Knut' compartió portadas con las estrellas del cine en la recientre edición de la Berlinale
Distintas asociaciones protectoras habían pedido que fuera 'ejecutado' con una inyección
Tendrá que ser trasladado con otros oseznos para que los mayores no acaben con él




CARLOS ÁLVARO ROLDÁN
BERLÍN.- 'Knut', el pequeño oso polar que durante el reciente Festival de Cine de Berlín compartió las portadas de la prensa alemana con las estrellas de la gran pantalla, recibió este martes una buena noticia. Pese a las peticiones de distintas asociaciones protectoras de animales, no será 'ejecutado' con una inyección letal.

Sus actuales 8,7 kilos de peso llenos de vida y ganas de carantoñas podrán seguir multiplicándose vigilados, al menos de momento, por su padre, el cuidador Thomas Dörflein.

El mismo hombre que el pasado 5 de diciembre abandonó su casa y a su esposa para dedicarse en cuerpo y alma a sacar adelante, biberón mediante, cuatro tomas al día, a los dos oseznos hijos de Tosca, una osa polar ex empleada en un circo de la extinta República Democrática Alemana (RDA) y que, en éste su tercer parto, volvió a desentenderse de sus crías. 'Knut' decidió ver la luz de un nuevo día. Su hermano, no.

Berlín, una ciudad que al igual que Madrid acoge al oso como uno de sus símbolos, quedó inmediatamente enamorada del pequeño plantígrado, tan famoso que incluso ha sido fotografiado por Annie Leibovitz para una campaña de protección del medio ambiente. Todo ello sin que apenas nadie ajeno al personal del Jardín Zoológico de la capital lo haya visto, ya que la presentación oficial en sociedad está prevista para finales de este mes.

La sentencia 'exculpatoria' la firmó el lunes el veterinario jefe de la entidad, André Schüle, apenas unas horas después de que se desatara una tormenta de peticiones por parte de asociaciones y activistas por los derechos animales para que se le quitara la vida.

Alimentado con biberón




"Estas críticas me ponen enfermo, no pueden ser tomadas en serio. Los osos polares están bajo la amenaza de la extinción, y si podemos alimentarlos con un biberón, tienen muchas oportunidades de crecer y, quizás, de convertirse en objeto de estudio para otros zoos", señaló.

Y cómo no, el detonante fue el diario popular 'Bild', que en su portada destacaba las declaraciones del especialista alemán en defensa de los animales Frank Albrecht: "El zoo debe matar a ese osezno. 'Knut' sufrirá problemas de comportamiento durante el resto de su vida", explicaba este experto, quien añadía que el contacto humano representaba una "grave infracción a la ley del mundo animal".

El martes, en declaraciones a la agencia Associated Press, Albrecht incluso se quejaba de que el diario alemán había "matizado" sus declaraciones, aunque se alegraba del debate iniciado.

"Si una madre osa polar rechaza a su hijo, entonces creo que el zoo debería seguir los instintos de la naturaleza", insistía. En apoyo de Albrecht, y con argumentos similares, acudieron la organización alemana de derechos animales Cuatro peones o Rüdiger Schmiedel, presidente de la Fundación por los Osos, quienes calificaron la decisión del zoo de "inhumana" por las consecuencias que conllevará al oso en su relación con otros ejemplares de su especie en el futuro.

Incluso políticos como Undine Kurth, de Los Verdes, o Petra Pau, del Partido de la Izquierda, entraron en el debate rechazando los llamamientos a la eutanasia para la minúscula bola de pelo blanco. En todo caso, los habitantes de la capital podrán disfrutar poco tiempo de su atracción peluda.

En el Jardín Zoológico reconocían hace días que el pequeño oso tendrá que ser trasladado a un centro con otros oseznos para evitar que sus propios compañeros de 'celda', entre ellos su madre, 'Tosca', puedan acabar con él.
 
#2
Hemos repetido la noticia, y es aquí donde hay que ponerla, pero me he dado cuenta tarde.
En cualquier caso, lo digo aquí también: me parece una barbaridad su sacrificio, y parece que al final no lo harán, era de esperar.